1900
Primeros solventes orgánicos usados
Se comienzan a emplear solventes como la bencina para limpieza industrial.
1920
Introducción de los primeros desengrasantes sintéticos
Elaboración de productos basados en compuestos químicos para mejorar la eficacia.
1930
Desarrollo de solventes ácidos y alcalinos
Se diseñan solventes especializados para eliminar grasas resistentes en fabricación.
1950
Uso de solventes halogenados
Incorporación de compuestos como los perchloroetilenos por su alta capacidad de desengrase.
1960
Preocupación ambiental y regulación
Se empieza a legislar sobre los efectos tóxicos y contaminantes de estos solventes.
1970
Emergencia de solventes bio-basados
Se exploran alternativas menos tóxicas y derivados naturales para reducir impactos medioambientales.
1980
Innovaciones en formulaciones biodegradables
Se desarrollan desengrasantes y disolventes que se degradan rápidamente en el ambiente.
1990
Introducción de solventes a base de agua
Se popularizan productos que utilizan agua combinada con agentes surfactantes para mejorar la limpieza.
2000
Tecnologías de limpieza ultrasónica y a baja temperatura
Se optimizan los procesos para reducir el uso de solventes agresivos.
2010
Avances en la economía circular
Se diseñan productos y procesos que minimizan residuos y reutilizan solventes.
2020
Regulaciones globales estrictas
Se intensifican las normativas para reducir la utilización de solventes peligrosos y promover alternativas sustentables.
2023
Tendencias hacia soluciones sostenibles
Se observa un auge en la innovación en desengrasantes y disolventes ecológicos y seguros.